Damas y caballeros, nos guste o no, esta noche se celebra en medio mundo la noche de brujas o Halloween. Una noche idónea para trasverstirnos, hacer el gañán y fastidiar a nuestro perro disfrazándolo con incómodos y ridículos trajes.
31 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)













Comentarios
Sin duda mi favorito es el perro esqueleto. Aunque el cocodrilo (o caimán ,no sé diferenciarlos)le hace bastante la conpetencia.
Una entrada genial.
¡Pobres bichos! Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, pero visto esto, casi se podría decir que es una víctima muy complaciente... Me gustaría que a los dueños les hicieran lo mismo...
Sí, opto por la idea de mi querida Roja, aunque es probable que fuera más cruel y no me quedara en un simple disfraz, creo que la emplumación sería un buen método, pese a que nuestros ilustres ancestros solo lo usaban con mujeres, yo como soy una persona plural y con talante, no distingo razas, sexos ni condiciones.
Qué monoss!!! Pero yo lo sigo viendo ridiculo.
Saludos!!!
Excelente idea, Mr. Nyarlathotep... Su sensibilidad es sublime, consigue siempre sorprenderme.
Si le intentas poner eso a mi perro, la que arma se escucha hasta en Singapur.
Publicar un comentario en la entrada