Muchos recordaréis el correo electrónico que circuló hace unos años y que contenía unas fotos en las que aparecía un hombre con rasgos asiáticos comiéndose un feto humano. En el correo se afirmaba que ésta era una práctica muy habitual en Taiwan y que era relativamente fácil hacerse con un feto humano pagando una cantidad cercana a los 50 dólares.
Por supuesto, ésta era una historia rotundamente falsa y pronto se conoció la procedencia real de esas fotos.
Natural de Shanghai, este artista chino se dio a conocer en la tercera edición de la bienal de Shanghai en 2000, cuando dejó boquiabiertos a organizadores y visitantes al preparar, con mantel y cubiertos, un banquete en el que se comió el feto que previamente había cocinado a la parrilla.
«Ninguna religión prohíbe el canibalismo. Ninguna ley dice que no se pueda comer carne humana. He aprovechado ese espacio vacío entre la moral y la legalidad para desarrollar mi trabajo», asegura el protagonista del escandaloso espectáculo.
Las fotografías de la exhibición de Zhu Yu en Shanghai -ahora repetida en el Reino Unido- han recorrido las entrañas de Internet durante los últimos dos años y en ellas se le puede ver devorando, parte a parte, un feto de seis meses procedente de un aborto.«Sé que hay gente que no cree que el bebé sea real, pero lo es.Me lo llevé de un colegio médico», asegura Zhu cuando se pone en duda la veracidad de su espectáculo.
El excéntrico autor asegura que la ingestión de la carne de feto le supo mal, le provocó náuseas e incluso le hizo vomitar varias veces durante la función sensacionalista, pero que siguió hasta el final para demostrar «el significado de la vida y la muerte».El espectáculo incluía una segunda parte bautizada como «cerebro humano enlatado» en la que Zhu Yu introducía sesos humanos en recipientes para mermelada.
El Gobierno chino, indignado con la imagen que algunos de sus artistas dan del país, ha prohibido los trabajos artísticos sangrientos, eróticos o violentos. El Ministerio de Cultura ha amenazado con penas de tres años de cárcel a los transgresores, una condena que se podría ampliar a 10 años en el caso de quienes utilicen animales o humanos -vivos o muertos-. «Estos trabajos amenazan la salud mental y física del público», sentencia una nota emitida por el Gobierno.
La primera consecuencia negativa de las actuaciones de Zhu Yu ha sido la propagación en medio mundo del falso rumor que asegura que el canibalismo de bebés muertos es una práctica habitual en Taiwan y China, y que los fetos se pueden conseguir en el mercado negro por entre 60 y 70 euros. En marzo de 2001, una revista sensacionalista de Malasia llegó a asegurar que en algunos restaurantes de Taipei se servía habitualmente carne de bebés muertos.
Con sus trabajos vetados en casa, Zhu Yu planea recorrer el mundo y presentar su obra allí donde lo acepten para «abrir la mente de la gente». París y Berlín ya han organizado otras exposiciones del nuevo arte contemporáneo radical chino, y nuevos exponentes del llamado shock art están surgiendo cada poco tiempo en lo que se ha convertido en una competición particular por ver quién logra presentar la creación más escandalosa.
Natural de Shanghai, este artista chino se dio a conocer en la tercera edición de la bienal de Shanghai en 2000, cuando dejó boquiabiertos a organizadores y visitantes al preparar, con mantel y cubiertos, un banquete en el que se comió el feto que previamente había cocinado a la parrilla.
«Ninguna religión prohíbe el canibalismo. Ninguna ley dice que no se pueda comer carne humana. He aprovechado ese espacio vacío entre la moral y la legalidad para desarrollar mi trabajo», asegura el protagonista del escandaloso espectáculo.
Las fotografías de la exhibición de Zhu Yu en Shanghai -ahora repetida en el Reino Unido- han recorrido las entrañas de Internet durante los últimos dos años y en ellas se le puede ver devorando, parte a parte, un feto de seis meses procedente de un aborto.«Sé que hay gente que no cree que el bebé sea real, pero lo es.Me lo llevé de un colegio médico», asegura Zhu cuando se pone en duda la veracidad de su espectáculo.
El excéntrico autor asegura que la ingestión de la carne de feto le supo mal, le provocó náuseas e incluso le hizo vomitar varias veces durante la función sensacionalista, pero que siguió hasta el final para demostrar «el significado de la vida y la muerte».El espectáculo incluía una segunda parte bautizada como «cerebro humano enlatado» en la que Zhu Yu introducía sesos humanos en recipientes para mermelada.
El Gobierno chino, indignado con la imagen que algunos de sus artistas dan del país, ha prohibido los trabajos artísticos sangrientos, eróticos o violentos. El Ministerio de Cultura ha amenazado con penas de tres años de cárcel a los transgresores, una condena que se podría ampliar a 10 años en el caso de quienes utilicen animales o humanos -vivos o muertos-. «Estos trabajos amenazan la salud mental y física del público», sentencia una nota emitida por el Gobierno.
La primera consecuencia negativa de las actuaciones de Zhu Yu ha sido la propagación en medio mundo del falso rumor que asegura que el canibalismo de bebés muertos es una práctica habitual en Taiwan y China, y que los fetos se pueden conseguir en el mercado negro por entre 60 y 70 euros. En marzo de 2001, una revista sensacionalista de Malasia llegó a asegurar que en algunos restaurantes de Taipei se servía habitualmente carne de bebés muertos.
Con sus trabajos vetados en casa, Zhu Yu planea recorrer el mundo y presentar su obra allí donde lo acepten para «abrir la mente de la gente». París y Berlín ya han organizado otras exposiciones del nuevo arte contemporáneo radical chino, y nuevos exponentes del llamado shock art están surgiendo cada poco tiempo en lo que se ha convertido en una competición particular por ver quién logra presentar la creación más escandalosa.



Fuente: elmundo.es

Si el caso es llamar la atención... Da igual como. Dar el cante, a ver si se sale de la monotonía... A esta gente nunca se les ocurrirá alcanzar la fama porque han encontrado la vacuna para el SIDA, o porque han construído la versión del s. XXI de la torre Eiffel...
Si fueran a comerse su cerebro alguno de sus seguidores a la muerte de este ser, se encontraría con la segura posibilidad de morir de hambre. Los vacíos y huecos no alimentan.
Esto si es grotesco, de mucho estomago...
Saludos!!!!
A lo mejor estaba poco hecho, tiene pinta de sietemesino, incluso puede que menos.
Apreciaciones culinarias aparte, decir que me han decepcionado enormemente los Tunos asiáticos de la facultad de medicina, lo cierto, es que fué un post que no terminé de leer del todo, pero el ultimo comentarista, arroja una visión sin lugar a dudas, por otra parte, estimo que es mejor lugar un laboratorio que el propio cementerio.
El caso es que nuestro amigo Zhu Yu, a pesar de no gustarle a mi queridísima Roja, pues veo en el un ente transgresor y occidental, y me hace temer más a los Chinos, no porque coman bebés para sobresalir, si no porque locuras como esas, son fruto de sociedades "avanzadas" eso querría decir que están a un paso de salir del Comunismo y eso si que dá miedo. Politiqueos aparte, su obra, no me gusta, pero si que veo que hace bien su trabajo, el arte y más hoy en día es disperso, probablemente innumerables artistas, en su época serían cuestionados de tal forma como lo es hoy el amigo Yu.
Yo no me decanto, ni me parece bien, ni mal.
Quiero también felicitar a la Brigada AntiBulos, por hacer su trabajo de forma eficiente y callada, bien por desentrañar el misterio del esqueleto asiático.
No me gusta porque es un transgresor copión de la occidentalidad... ¿Donde está lo bonito de hacer cosas nuevas? ¿Por qué no hace alguna variante china de transgresión? Anda que no estamos hasta el gorro de estas chorradas que coquetean con cuestiones ético-cárnico-embrionarias. Recuerdo un mail que recibí hace tiempo de unos muñequitos que se vendían que eran seres vivos con diferentes caracteres... y al final resultó ser una muestra de arte. Y un largo etc. que todos conocemos bien... ¿Un poco de variación, por favor? No sé, recuerdo aquella imagen de George A. Romero en Zombi (la del supermercado) en la que un Hare Krishna zombi atacaba a la pava embarazada... Algo de transgresión si, pero con toques asiáticos, por favor.
maldito enfermo de mierda tiene q morir lentamente por hijo de puta ojala q sufra mucho en la vida....no se como pude existir jente así...cabrón de mierda
he vomitado al ver estas fotos....esto si que es grotesco..
alguién que me aclare mi duda,pues donde yo sabía existe/existió el accionismo vienés, y siguiendo más o menos el mismo 'concepto' esto lo habían 'clasificado' [según un poco que leí aquí y allá] como accionismo chino... .___.
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