En el mundo de la calle podemos encontrar a los más variopintos personajes. Uno de esos personajes es el "Vikingo de San Fermin", el típico heroinómano de cuarenta y tantos que frecuenta los poblados chabolistas madrileños. Gracias al consumo continuo de opiáceos, este singular individuo ha adquirido la capacidad de adoptar tres personalidades diferentes: el mencionado "Vikingo de San Fermin", el "Lion" y el más siniestra de todas, el "caniche".
Aquí podemos contemplar sus tres personalidades mientras alardea de haberse "comido" un policía nacional.
Y aquí le podemos ver desafiando al mismísimo Poli Diaz "el potro de Vallecas".


Pues la verdad, es que resulta muy extraño que los heroinómanos no se hagan muy viejos!
Dios mio... Hay gente pa to xD
OMFGCN... este tio, es uno de los grandes XDXDXDXDXDXD
Valla nauseas... increible.
¡¡¡ Ese vikingo ¡¡¡ grande¡¡¡
Todo un reto para cualquier estudiante de estomatologia.
Por cierto, he comentado con mas de un amigo, que los jodidos yonkis no se quedan calvos ni a ostias, y parece ser que el consumo de caballo tiene algo que ver con la no perdida del pelo segun me ha comentado algun medico. Sinceramente prefiero mi pequeña calvicie, a tener que estar con ese aspecto de engendro de ultratumba.
Publicar un comentario en la entrada